El asesoramiento en rutina facial es el punto de partida para cuidar la piel de forma correcta. Analizo el estado de tu piel, tus hábitos y tus necesidades reales para diseñar una rutina que tenga sentido para ti y para tu día a día.
No se trata de usar más productos, sino de usar los adecuados. Por eso, realizo un seguimiento al mes, revisando la evolución de tu piel y ajustando la rutina si es necesario para mejorar resultados y mantener su equilibrio.
Diseño una rutina pensada específicamente para tu tipo de piel, su estado actual y tus hábitos diarios. De esta forma evito rutinas genéricas o excesivas y me centro en lo que realmente necesita tu piel para mantenerse equilibrada y sana.
Durante el asesoramiento te explico de forma clara cómo funciona tu piel, qué le afecta y por qué utilizamos cada producto. El objetivo es que entiendas tu rutina y te sientas segura aplicándola correctamente en casa.
Una rutina bien planteada ayuda a prevenir problemas frecuentes como deshidratación, sensibilidad, exceso de grasa, brotes o falta de luminosidad. Cuidar la piel a tiempo es clave para mantener su calidad a largo plazo.
Gracias al seguimiento, reviso cómo responde tu piel y ajusto la rutina cuando es necesario. Esto permite mejorar los resultados de forma progresiva y mantenerlos en el tiempo, adaptando el cuidado a la evolución real de tu piel.